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lunes, 3 de enero de 2011

Lo nuevo de Charly y Spinetta: el análisis de Rolling Stone

En Diciembre de 2009, RS publicaba en la tapa del anuario una producción fotográfica que reunía las dos máximas figuras del rock nacional: Luis Alberto Spinetta y Charly García. El primero a punto de embarcarse en una ambiciosa aventura, reuniendo en una noche los músicos y bandas que lo acompañaron en toda su carrera. El segundo, de regreso de una temporada en el infierno, con un recital en Vélez que de alguna manera también operaba como un resumen de su trayectoria. Un año después, ambos están de vuelta. Luis Alberto con el testimonio multimedia de esa noche histórica, Spinetta y las Bandas Eternas. García, con el mítico Kill Gill, trabajo que estuvo a punto de convertirse en un "lost album", con una historia tan accidentada como la de su autor.

De Kill Gill, primer disco de estudio de García en siete años, puede decirse que ésta es por lo menos la tercera versión, y que viene dando vueltas desde 2005. La primera no dejó conforme a Charly, la segunda fue retenida con la excusa de que se filtró en internet, y la tercera, luego de más sobregrabaciones realizadas en 2010, es la que ve ahora la luz como un combo de CD+DVD. El subtítulo, Un disco que se ve, alude al contenido del DVD, con animaciones de las 11 canciones realizadas en torno a pinturas y collages realizadas por el propio García durante el proceso de composición. Charly define Kill Gill como una miniópera, pero encontrar una línea argumental es tan (o más) difícil que en La Hija de la Lágrima. Lo importante es que el álbum producido por Andrew Loog Oldham - aunque el proceso de construcción en estudio, con capas y capas de sobregrabaciones sigue siendo inequívocamente García- trae algunas de sus mejores composiciones en mucho tiempo. Lo que sí puede verse como tema unitario son las referencias autobiográficas en las canciones, expresadas en hallazgos líricos que dejan atrás la simpleza de -por ejemplo- "El Aguante". Empezando por la potente "No Importa", una serie de definiciones ("no importa la revolución/no importa Chopin") que recuerdan el "God" de John Lennon, un link acentuado por la versión traducida (a medias) de "Watching the Wheels", titulada "Mirando las ruedas". Las citas autoreferenciales continúan en "Pastillas" ("el tiempo que me perdí, y todo lo que fue/es como un sueño que no es... te doy este auricular/y un disco para mirar"), cuya melodía, al igual que la de "Telepáticamente", remite al mejor García, el de La Máquina y Serú. Este otro link está reforzado por la reversión de "Transformación", tema originalmente aparecido en Seru '92, con una letra visionaria: "Volveré a abrir tu corazón/aunque me desintegre la trransformación". La ingenuidad melódica de "Corazón de Hormigón" remite a un Charly casi niño y su admiración por el Club del Clan, y la voz del invitado Palito Ortega le sienta a la perfección, además de ser un gesto (musical y personal) de reconocimiento a uno de los artifices de su recuperación. Lástima que García haya elegido incluir tres canciones en inglés, porque "Happy and real" es una composición suprema, que evoca a Brian Wilson y Tom Waits.Urgente, una versión en castellano ahí. El hecho de que haya sido finalmente editado es un logro en sí mismo, pero Charly puede sentirse orgulloso de Kill Gill: ni nostálgico ni arrepentido, su música habla de un artista que sigue creando en tiempo presente.

Quizás lo mejor que pueda decirse de Spinetta y las Bandas Eternas es que el continente le hace justicia al contenido. Durante el año que pasó desde aquel evento único, soñado, realizado el 4 de Diciembre de 2009 en el estadio Vélez, la especulación entre los fanáticos de Spinetta no fue sólo cuándo (saldría) sino cómo (sería el formato) y cuánto (del evento quedaría registrado). Al igual que sucedió con el concierto de más de 5 horas, que superó aún las predicciones más optimistas, la caja Spinetta y las Bandas Eternas es un acontecimiento sin precedentes en el país en cuanto a ediciones discográficas se refiere: 3 CDs, 3 DVDs y dos libros de generoso tamaño y excelente impresión. El primero, Ensayos, con fotos de Eduardo Martí y textos del propio Luis, y el segundo,Show, con fotos de Hernán Dardick. En los CDs no está todo lo que sucedió sobre el escenario de Vélez, pero casi, registrado con un audio estupendo. Los DVDs 1 y 2 contienen el concierto alojado en los tres CDs, y el tercero se titula Backstage, con tomas de los ensayos y reflexiones de Spinetta realizadas con posterioridad al concierto (hay emotivas palabras referidas a Gustavo Cerati y el fallecido bajista Beto Satragni). Puede utilizarse casi como un aperitivo para la escucha del concierto, ya que va presentando a los distintos actores y culmina con tomas de la prueba de sonido, además de contener pantallazos de algunas cosas que quedaron en el camino (por ejemplo, Invisible ensayando "Los libros de la buena memoria", que finalmente no tocaron).

Y ahora queda la difícil tarea - para el cronista - de destacar los momentos sobresalientes dentro de un panorama general de excelencia. No quedan dudas acerca de las reuniones de Pescado Rabioso, Invisible y Almendra: fueron memorables. Invisible "radicalizado" como trío, "así como fue su despertar" (palabras de Spinetta) muestra una elegante solvencia dentro de la complejidad, uniendo vuelo y potencia, abriéndose a la guitarra invitada de Lito Epumer para el homenaje a Tanguito con "Amor de Primavera". Pescado deja aparecer el "timing" de Black, las olas sonoras del Hammond de Cutaia, la guitarra sinuosa de Lebón (que canta "Hola dulce viento", su primer tema registrado en disco), y adquiere un voltaje rockero bien setentista con la aparición de Bocón Frascino en "Me gusta ese tajo". Almendra es, simplemente, "una biblia", como bien define Luis (aún cuando faltan un par de temas de su set). La dignidad conque abordan los vericuetos de esos temas increíbles que grabaron cuando eran casi adolescentes, habla por sí misma. Pero además nos queda la extraordinaria participación de Cerati en "Bajan" y su propia "Té para tres", el espíritu siempre optimista de Fito Páez en "Las cosas tienen movimiento", un renacido Charly en "Rezo por vos", el sentimiento profundo en la voz y la guitarra de Mollo en "8 de Oxctubre", un Juanse asumiendo el legado de Pappo en "¿Adónde está la libertad?". Y los brillantes duetos con tecladistas como Leo Sujatovich en "Maribel se durmió" y Diego Rapoport en "Ella también". Y aún falta destacar su banda estable (con la poderosa viola de Baltasar Comotto y Guillermo Vadalá como todoterreno) en "Tu vuelo al fin", o las referencias a Jade con "Alma de Diamante" (Juan Del Barrio en los teclados) y la evocación a los Socios del Desierto (con Javier Malosetti en batería reemplazando a Daniel Wirtz) en "Bosnia". Como queda reflejado en las casi hiperrealistas fotografías de Martí, la pátina del tiempo ha fortalecido el talento de estos músicos que construyeron buena parte de la historia del rock argentino, profundizando los rasgos definitorios de su arte. Todos ellos aportando sus colores en la paleta de un demiurgo cuyas composiciones siguen inspirando, alumbrando, conmoviendo, como lo prueba este testimonio inapelable de sus 40 años de carrera. Spinetta y sus Bandas Eternas seguirán sonando, aún cuando aquella noche de Vélez sea sólo un lejano recuerdo, tan vívido e inasible como un sueño.

Por Claudio Kleiman

Fuente: Rolling Stone

El perfume de la tempestad

Kill Gil bien podría ser el último álbum de la saga Say No More. O al menos el último empapado de esa trama conceptual mutante con la que Charly García jugó a ser Dios y Demonio, oído absoluto y perversa influencia, aliado y rehén. A cinco años de su concepción original, a tres de su filtración en Internet, Kill Gil llegó finalmente a las disquerías esta semana, en formato doble, con un CD de once canciones y un DVD con los mismos temas, pero en otro orden, y con un centenar de pinturas y fotografías intervenidas por García a modo de leitmotiv visual.

No han sido fáciles estos cinco años para Charly, más allá de esa canción que ahora pide "no digas que estoy mal, ya la estoy pasando bien" ("Transformación"). Y el karma de este disco maldito llegó hasta el mismísimo día de su salida, el martes pasado, cuando se dio a conocer que el manager que acompañó a García desde la internación neuropsiquiátrica de 2008 debió dejar su rol "tras aceptar el consejo de su médico y familiares, después de estar 36 horas en observación, con un severo cuadro de stress e hipertensión". Lo público y lo privado jamás estuvieron desconectados en la vida y en la obra de Charly. Y esta no es la excepción.

Prisiones, encierro, fantasmas, corazones de hormigón, jaulas y polaroids de locura extraordinaria. La frecuencia del álbum no encuentra contrapartida en el Charly que se vio y escuchó durante el último año, posrehabilitación, más gordito, "limpio" según sus palabras, un tanto sedado, enamorado de una nena, como le gusta decir.
Kill Gil tiene ambición de mini ópera en clave rock. La historia de un joven nacido en el Tercer Mundo, "que vive en Nueva York y que quiere volar la ciudad". Pero antes, decide enviar mensajes encriptados dentro de sus canciones para que su madre, su hijo y sus amigos los escuchen y, si descifran correctamente los textos, puedan escapar y salvarse antes de que todo estalle. ¿Realidad, ficción, paralelismo o metafora? Usted decide.

Felizmente real
De las trece canciones que se habían filtrado tres años atrás se bajaron de la lista dos de los tres covers: "Un corazón para colgar", de Pete Townshend y "Play With Fire", de los Stones, cantado por Andrew Oldham, mentor marketinero de los primeros años de Mick Jagger y compañía y "productor musical" de Kill Gil. Tampoco está aquel comienzo radial con la voz de Juan Alberto Badía ni el relator que anunciaba que "se descubrió la vacuna contra la debacle mental", una frase que pega demasiado cerca como para comenzar un álbum aquí y ahora.

Pero lo cierto es que el disco suena más compacto, más conciso quizá. Con grandes canciones como "Transformación", "Pastillas", "Telepáticamente" e incluso la pegadiza "Los fantasmas" y otras que seguramente se perderán en el mar de composiciones de alto vuelo que conviven en la discografía de Charly García en cuatro décadas al servicio de la música popular.
Está la canción que grabó junto a Palito Ortega ("Corazón de hormigón"), están los músicos chilenos Kiuge Hayashida, Carlos González y Tonio Silva como banda estable y están también algunos artistas invitados: Bernard Fowler, el "Negro" García López, María Eva Albistur, Fernando Kabusacki y Deborah del Corral.

De los tres temas cantados en inglés, uno de ellos fue editado originalmente en el álbum Influencia ("Happy & Real") y el único cover ajeno que quedó entonces es la versión en castellano de "Watching The Wheels", de John Lennon. Aquí, como en aquella magistral recreación del tema "Influenza", de Todd Rundgren, García se apropia de la música y de las palabras: "Dicen que estoy loco, haga lo que haga. Y me dan cantidad de consejos buenos para nada. Cuando digo que estoy bien, ellos me miran sin entender. Cómo puedes ser feliz si no estás en nuestro tren".
Kill Gil ya está en la calle y vuelve la misma sensación, porque esta nota ya se escribió.

Por Sebastián Ramos
Fuente: La Nación

martes, 28 de diciembre de 2010

Mirando las ruedas

Grabaciones perdidas. Masters destruidos. Vueltas a los estudios. Sesiones veloces y sesiones eternas. Un disco terminado. Problemas para recordar quiénes habían tocado. Problemas con la discográfica. Una filtración en Internet. Presentaciones en vivo de un disco que no salía. Problemas por todos lados. Cuando Charly García empezó a grabar Kill Gil, en 2005, parecía que iba a terminarlo enseguida y nada hacía ver lo que vendría. Ahora, cinco años después, en medio de recientes rumores, renuncia del manager y la rehabilitación judicializada a la que es sometido, decidió editar una versión oficial remezclada y remasterizada de ese disco producido por Andrew Loog Oldham, que incluye un apropiadísimo cover de Lennon, la llamada segunda parte de “Cerca de la revolución”, la primera canción que compuso en su vida, canciones que hizo para su hijo y para Miranda!, una lindísima canción de amor inspirada en King Kong, y donde encuentran su lugar canciones que compuso para los regresos de Sui Generis y Seru Giran. Además viene con un DVD para escucharlo viendo más de cien pinturas que hizo durante la grabación. Acá, la historia completa del disco que podría dar por cerrada la etapa Say No More.


Si todos los plazos previstos se cumplieron, Kill Gil, el nuevo/viejo/inconcluso disco de Charly García ya debería haber hecho su aparición. La prevención no está de más: su fecha de lanzamiento estaba prometida para los primeros días de diciembre, pero se fue postergando. El 20 de diciembre, última fecha conocida, el disco estuvo ausente. ¿Qué le hace una mancha más al tigre? Frase curiosa, porque los tigres tienen rayas y no manchas, pero García es gato en el Chino y hay un parentesco entre ambos; como si fuera poco, este disco tiene una historia casi borgeana (a Jorge Luis le fascinaban los tigres). La copia blanca –un CD sin inscripciones, pero con las canciones dentro– anticipa que el objeto ya está; el arte de tapa recibido por mail confirma el hecho. Pero falta que finalmente aparezca, detalle no menor. ¿Por qué tanto problema con la fecha? Porque será el final del proceso más tortuoso que haya tenido que atravesar disco alguno en la historia para finalmente ser editado. El secuestro de Rock’n’roll, el disco tributo de John Lennon al estilo que lo hizo nacer como artista, por parte de un enajenado Phil Spector, palidece al lado de esta saga.

Kill Gil es un disco que parece maldito desde el arranque y fue concebido al calor de la fascinación de Charly García con el cine en general. En los tiempos en que tenía una filmadora (en los ’90), jugaba a ser un director afamado deformando algunos nombres: Eduardo Madera (Ed Wood), Bob Fossa (Bob Fosse), Tim Bardo (Tim Burton), Tarantini (Tarantino). Así, Kill Bill, que lo hechizó por tratarse de una historia sobre la venganza, pasó a mutar en Kill Gil. Comenzó a grabarse en el año 2005 y tuvo que atravesar el intestino de varios demonios para poder ser. Es más: se pensó que ese disco iba a permanecer por siempre semioculto, ya que alguien lo subió a Internet y así se desparramó entre su público. Ante la filtración, García prometió una y otra vez que iba a agregarle algunas cosas como para jubilar la versión pirata, pero eso jamás sucedió. Hasta ahora. Eso sí se hizo al menos.

La primera versión de Kill Gil sólo demoró unos meses en cobrar forma; García trabajaba relativamente rápido y bien dentro de su esquema caótico e impredecible. Pero una pelea con su técnico de grabación terminó con Charly destruyendo el master, por lo que tuvo que hacerlo de nuevo y con otro técnico. El estudio de grabación utilizado hasta entonces había sido Los Pájaros, el acogedor lugar que Palito Ortega posee en las inmediaciones de Luján, a pocos metros de la casa donde reside. El destino iba a querer que Charly también viviese unos cuantos meses en el lugar, pero eso sucedería más tarde. La segunda versión del disco fue registrada pacientemente por María Eva Albistur en su estudio personal, salvo aquello que requería el despliegue de una banda, que se grabó en lo de Palito. Esa fue la versión que apareció en Internet, base de la que ahora se lanzará al mercado, que es simplemente una versión mejorada. Sin embargo, entre una y otra cosa transcurrieron más de tres años.

La historia transitó por dos carriles (o dos canales); uno pertenece al ámbito legal; el otro también, pero ya referido estrictamente a Charly García, o al ciudadano Carlos Alberto García, que como todos saben estuvo (y continúa) en manos de la Justicia. Kill Gil tenía que ser editado por el sello EMI, al cual García le debía un disco, pero Charly no quería seguir con ellos, entre otras cosas porque también editaban los trabajos de su hijo, con el que estaba peleado en ese tiempo. Cuando finalmente García salió de sus internaciones de rehabilitación, en octubre de 2008, hubiera sido lógico que EMI editara el álbum y con eso liberara a García para que pudiera tomar otro camino. Pero había algunos impedimentos que la compañía interponía. Uno era el referido a los extractos de diálogo de la película Kill Bill, que Charly quería utilizar: no había modo de conseguir aquella autorización, según fuentes del sello, que hubiese preferido que regrabara sus grandes éxitos, con un elenco estelar de invitados. El otro tenía que ver con los créditos. ¿Quién había tocado en el disco? Nadie lo sabía a ciencia cierta y no había modo alguno de reconstruir aquella lista, fundamental para evitar juicios por omisión. Se conocía la participación de Andrew Oldham, el mítico primer manager de los Rolling Stones, y la presencia de los tres músicos chilenos que aún hoy acompañan a García, pero en aquel tiempo las comunicaciones trasandinas no parecían funcionar muy bien: no se los podía ubicar. Sin esa lista, el disco era legalmente inviable. En el medio estuvo la “Batalla Final de Mendoza”, con aquel épico final que terminó con García atado como un cordero rumbo al sacrificio de la desintoxicación, con escándalo mediático y subidos los peores y más humillantes momentos de su captura a Internet.

El “nuevo” Charly García pareció haber olvidado Kill Gil, como si el disco fuese el precio necesario para comenzar una nueva etapa. El 23 de octubre de 2008, cuando la jueza que entiende sobre su caso autorizó a algunos pocos amigos a que concurriesen a la quinta de Palito Ortega para festejar su cumpleaños en libertad, Charly ya tenía tres canciones nuevas, o que al menos no habían sido grabadas. Quince días después había dos más, una de las cuales era una de sus fabulosas adaptaciones al castellano de un tema perteneciente a un grupo americano. Al toque había grabado “Desarma y sangra” para el disco Cantora, de una sorprendida Mercedes Sosa ante un Charly “con voz de pajarito”. El proceso prometía. Charly quería sacar un EP inmediatamente por las expectativas que había en torno de su persona. Se le sugirió que aguardase. Eran los primeros brotes, pero ese incipiente proceso creativo se detuvo, y García tomó la colectora que pasó por aquel intempestivo show frente a la Basílica de Luján en marzo, y terminó depositándolo en su regreso pasado por agua en Vélez. En el medio, una de esas cinco canciones, “Deberías saber por qué”, se editó como simple. Otra, “La medicina del amor”, apareció en sus presentaciones en vivo. Las otras tres permanecen guardadas.

La tapa con la que el disco circuló cuando se filtró en Internet en 2007. Al lado, la tapa oficial del cd y dvd que acaba de salir.

“HAY QUE SER INTELIGENTE PARA SALVARSE”

Kill Gil estaba destinado a quedar en la historia como el álbum fantasma de Charly García; sin embargo, de buenas a primeras, se anunció su aparición en doble formato, CD/DVD, por Del Angel Feg, el sello discográfico de la productora Fénix, que ha estado por detrás de los distintos shows del artista. Lo primero que se percibe es que García ha querido ser fiel a la concepción original del álbum, pensado como un disco para ver, y es por eso que el DVD es una recorrida por más de cien de sus pinturas, algunas animadas gráficamente, que también han sido subtituladas con las letras, lo que permite una mayor comprensión del supuesto argumento de la obra. El 14 de mayo de 2007, Charly García lo explicó textualmente así: “Bill es un gil y la piba de la película, también. Y todos se matan. Y se asocia con una idea, que es la de que hay demasiada gente en el mundo que está al pedo. Y tal demostración de poder, con la técnica de los cinco puntos y todo eso. El monje ése le iba a enseñar el truco y ella lo mata con eso, por lo que no era ninguna santita. Y la novela detrás del disco puede que florezca o no, como Pete Townshend con Who’s Next, que tiene una historia, pero no se sabe bien qué es. En esa historia, un yo más joven, nacido en Nigeria, con un tío holandés (N. del R.: Charly tiene un antepasado de apellido holandés: Van Domcelaar) que me pone en la embajada, me voy a Estados Unidos y apenas llega (N. del R.: el cambio de registro, de primera a tercera persona, es textual) lo contratan de modelo por su look exótico. Y la madre, sabiendo que lo iban a contratar, se fue antes. El tiene un hijo con una de por ahí, es una especie de Hendrix del fashion, de ahora, y una remera que dice I hate New York. Un día pasa por un café o algo y escucha ‘We’ve Got to Get out of this Place’ de The Animals, y se le despierta el instinto patriótico, en el buen sentido. Es como que su sangre revive y sale del numb, del adormilamiento y de la comodidad que disfrutaba. El era semifeliz. Con eso le alcanzaba. Un día decide hacer una bomba como para volar algo, al estilo de las Torres Gemelas. Entonces empieza a cambiar, deja de dormir con la novia porque en esa cama no hay lugar para la bomba y la novia. Deja de dar propinas. Cambia sus hábitos. Se convierte en una persona rara. Y juega con eso como en serio. Es un poco la sensación que yo tuve cuando pasé por aeropuertos de Estados Unidos, como que uno es culpable. Yo me puse la camiseta de Kill Gil en Nueva York, y vi que pasaba algo. Es un delirio. El juega un poco con eso, nunca se ve el corazón de la bomba, se ve un diseño. Entonces pasa el tiempo, lo ven al tipo bien vestido en el Soho allá, termina de grabar un disco con músicos amigos, donde deja mensajes crípticos para sus seres queridos porque conocen el bullshit de la bomba y, bueno, si esta gente se aviva de lo que quiere decir, se salva o, si no, se muere. El no la quiere salvar del todo: hay que ser inteligente para salvarse. La cámara va, vuelve 30 años después, Nueva York sigue igual que siempre: no pasa nada. Pero hacen dos películas con Bruce Willis sobre la vida de este tipo: una especie de biopic donde Nueva York es atacada por los mosquitos, los comunistas, Godzilla y otros monstruos que hacen concha todo, no queda nada, lo único que queda es una chomba amarilla que dice I love New York”.

Si el oyente opta por el viaje que propone el DVD, con pinturas, animaciones y subtítulos, nada de este proto-argumento narrado por García se hará evidente. Pero sí tendrá el mejor de los viajes posibles, porque de esa manera Kill Gil gana en consistencia aunque, eso sí, el argumento surgirá de la asociación libre que cada mente pueda procurarse. La pregunta obvia: más allá del DVD (que da por cumplida la premisa del “disco para mirar” con la que García tanto insistió en su tiempo), ¿qué tiene de diferente esta versión oficial de la pirata que circula en Internet? No mucho, pero se percibe claramente que esta nueva versión cumple la función de “puesta en valor” de la obra. Si bien hay dos temas menos (“Un corazón para colgar” y “Play with Fire”, de los Rolling Stones, con Andrew Oldham compartiendo el micrófono con Charly), y la duración de las canciones ha sido ligeramente acortada, entre otras cosas, por la supresión de los diálogos de la película, el nuevo disco suena sensiblemente mejor. Algunos canales han ganado en volumen y otros han sido como limpiados (se adivina la mano experta de Mario Breuer en una remezcla y un remastering), lo que ayuda a que algunos detalles cobren brillo: una guitarra acústica en “Pastillas”, inaudible casi en la versión pirata, o el primer plano en un barrido final del piano de García en “No importa”, que permite apreciar una cita a sí mismo tocando una parte de su solo de sintetizador de “La grasa de las capitales”.

Las letras subtituladas permiten también apreciar mejor algunas segundas intenciones, como la que habla del viejo aparato represivo de la dictadura, decadente y pasado a retiro (“el Falcon verde que usabas para pasear, pasó de moda, no existe más”), la simple definición del amor en “King Kong” (“Cuando el amor está, no lo mirás; bailás y te reís”), o los juegos de palabras de “Telepáticamente”, aquella canción que grabara en Cuba con los músicos de Pablo Milanés. El tenue lifting sonoro, las pinturas del DVD y el arte de tapa constituyen razones de peso para que el fanático de García se haga del que puede ser el último trabajo de Say No More. Porque el viaje real es ése.

Una sinopsis de la “trama” del disco de puño y letra de Charly.

“PAGARAS CON INTERES”

¿Por qué el último trabajo de Say No More? Simplemente porque el círculo ha quedado cerrado (se repite: si el disco finalmente es editado). Kill Gil ofrece una fotografía del García espectral que quedó reverberando en el eco de nuestra cordura con su locura. Ese García, el del constant concept, el del random, el de Say No More en definitiva, entendiéndose esto como el personaje que comenzó a emerger con La hija de la lágrima como reacción a aquel Charly García superexitoso e intocable de los ’80, cayó abatido en Mendoza y lo que siguió fue brutal. Kill Gil congela esa imagen en el tiempo y la deposita en el presente como un souvenir de lo que fue; un recuerdo de una época irremediablemente ida y felizmente retirada, porque lo que seguía a ella era la muerte. Pero quizá no sólo la de García sino la de algún otro involuntario participante en ese experimento. Hay que recordar (o saber) que los médicos y la policía intervienen porque hubo un intento de asesinato, que difícilmente se hubiera llevado a cabo, pero que fue la luz de alarma para entender que García no sólo entrañaba un peligro para sí mismo sino también para terceros. Y eso es lo que habilita la acción de la Justicia, que finalmente le salva la vida.

Claro, ese proceso no fue gratis y García lo está pagando. Hay que verlo nomás, con el organismo alterado no sólo por los químicos sino por cierta propensión a la pastelería en general; con su voz empastada por el consumo de cigarrillos; con ese andar entre nubes que parece ser su deambular sobre el escenario; con esos dedos que parecen como frenados por algo que no se sabe muy bien qué es. En Chile no se lo vio muy bien, aunque piloteó con soltura un problema de sonido con una frase significativa: “Ya que bancamos la lluvia, banquemos la espera”. ¿No será una de esas expresiones del subconsciente? ¿O es un mensaje velado a sus fans? Quizá sólo sea cuestión de esperarlo un poco más, “si es que para de llover”. También se presentó en el Festival por los Derechos Humanos, el 12 de diciembre, en donde estuvo todo lo simpático que hoy puede ser. Tras cartón, su manager renunció por recomendación médica. Internet es un hervidero de rumores. La gente no parece verlo bien a García.

En el medio, la aparición de Kill Gil, como fantasma inesperado en esta historia, provee una distracción con un souvenir de otro tiempo. Permite cerrar el círculo, pero no atisbar lo que se viene. “Estamos juntos en la prisión, ¿adónde querés ir?”, canta al comienzo. “Pero mi telepática mente ya no aguanta más”, confiesa al final. Todo eso conforma un cuento de otros tiempos, que se puede ver con la tranquilidad de aquel que contempla los estragos que ha dejado la tormenta. Sin embargo, en el horizonte se perciben nubarrones. Aunque, ¿no está muy loco el clima últimamente? Todo puede cambiar en poco tiempo en el universo García... Como siempre.


Misteriosamente, mientras el dvd respeta a la perfección el orden de las canciones propuesto en el cuadernillo y la contratapa del disco, y que demuestra estar perfectamente pensado (incluso con algunos sonidos con que abren y cierran las canciones y que funcionan como enganches), y que propone un disco con una primera mitad en castellano y una segunda en inglés, para cerrar con “Telepáticamente”, el cd parece haber sido grabado casi al azar. ¿Un error? ¿O el juego para entender por qué es “un disco para mirar”? En cualquier caso, el orden no se corresponde, las canciones en los dos idiomas se intercalan y ni siquiera termina igual (y tampoco responde al orden del disco que se había filtrado en Internet). ¿Se solucionará en nuevas ediciones? ¿Cambiarán los cds a quienes lo quieran, o convendrá guardarlo como una rareza?


Por Sergio Marchi

Fuente: Página 12

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Kill Gil se lanza el 7 de diciembre

CHARLY GARCIA Lanza oficialmente “Kill Gil” Luego de diferentes versiones y rumores, el mítico álbum “Kill Gil” finalmente llegará a bateas de todo el país en formato CD+DVD el próximo 7 de Diciembre. Este álbum que comenzó su producción hace 4 años es la versión terminada, luego de nuevas grabaciones y mezclas que fueron realizadas durante el 2010 e incluye 12 temas nunca antes publicados. Este es el primer disco de estudio luego de 7 años.
El DVD incluye una versión del álbum en Dolby Sorround 5.1 y acompañado de animaciones de 104 pinturas hechas a mano por Charly García durante el proceso de composición del álbum. Las animaciones interactúan con la música convirtiéndolo en un verdadero y único viaje audiovisual.

1 No importa 05:00
2 King kong 03:29
3 Pastillas 03:25
4 Transformación 05:20
5 Los fantasmas 03:22
6 Corazón de hormigón 04:00
7 Mirando las ruedas 03:54
8 Break it up 03:12
9 Happy and real 03:12
10 In the city that never sleeps 02:56
11 Telepáticamente 05:30

Fuente: AGB Music

domingo, 3 de octubre de 2010

Charly finalmente publicará "Kill Gil"

Parece que hubieran pasado décadas. Pero, no. Antes de que ingresara en su período de recuperación, Charly García tenía terminado lo que sería su disco solista número doce, el cual se filtró en Internet, acentuando sus problemas con las drogas y enfrentándolo a su hijo, Migue García, quien supuestamente colgó el material de la red.

Así, mientras copias piratas circulaban hasta en la puerta de los supermercados, el álbum producido por Andrew Loog Oldham disponía de tanta publicidad como si habría sido editado por una multinacional. De hecho, hasta tuvo su presentación oficial con unos conciertos caóticos realizados en La Trastienda que se titularon Kill Gil Acto Final: Olvidate Del Rock Nacional.

Obviamente, la obra en cuestión se llama Kill Gil, una colección de canciones, entre las cuales hay tres covers: uno de Pete Townshend (“Heart to hang onto”), otro de John Lennon (“Watching the wheels”) y el último de los Rolling Stones (“Play with fire”).

Además, cuenta con la participación especial de la modeloDeborah de Corral, Bernard Fowler (corista de Mick Jagger y los Stones) y Ramón “Palito” Ortega (voz en “Corazón de hormigón”), quien luego se convertiría en un personaje clave en todo el proceso de salvación del ex Sui Generis.

Hoy, con Say No More completamente recuperado, finalmente la placa llegará a las bateas de todas las disquerías. Sólo resta arreglar las cuestiones de los derechos de las imágenes del DVD que acompañarán al CD, para saber si Kill Gil (un nombre/chiste que ya quedó out, ¿no?) verá la luz antes de fin de año o en el 2011. Veremos, veremos…

Fuente: 10 Música

Vía post DMH

domingo, 19 de septiembre de 2010

Se termina la espera por el lanzamiento de Kill Gil

Por fin, después de mucho esperar, hay novedades sobre el gran lanzamiento de Kill Gil.
Según Fernando Szereszevsky, el disco saldrá entre fines de noviembre y los primeros días de diciembre, y contará con 12 temas (es decir, se sacó una canción de la versión demo) y no se incluirán "Deberías saber por qué" y "La medicina del amor".
En cuanto a lo artístico, la tapa contará con algunos dibujos y pinturas realizadas por Charly.
El show del 23 de octubre no está descartado totalmente, pero es muy difícil que se haga. La gira de presentación de Kill Gil se iniciará en el 2011, ya que Charly está trabajando en un disco nuevo, además de éste.
Cuando haya más novedades, las informaremos.
SNM!

viernes, 13 de agosto de 2010

Informe completo: "Kill Gil", del 2005 al 2010

El “no” disco de Charly García, finalmente estaría este año en las bateas después de tantas idas y venidas.


Atrás quedaron las peleas con Migue, con EMI y consigo mismo, en estos días que corren García aprovecha una licencia medica para retomar su obra inconclusa.
En este espacio haremos un repaso, breve, por la historia pasada, presente y futura de este disco, compilando declaraciones del propio Charly, algunas cosas que salieron publicadas y unas pocas especulaciones. Espero que sea del agrado del lector.

Charly cuenta de que se trata Kill Gil:

“Es una mini ópera que se fue armando. Empieza con la flauta de Kung Fu. Se trata de la historia de un muchacho nacido en el Tercer Mundo, pero que vive en Nueva York y que un día escuchó una canción que le hizo revivir su génesis y decidió poner una bomba. El chico duerme solo en Nueva York. ¿Por qué? Porque está haciendo la bomba. Pero quiere avisarle a la madre, al hijo, a los amigos, que va a volar la ciudad, a través de mensajes en sus canciones. Si las entienden, se salvan. El segundo tema es para el hijo y dice todo lo contrario que un padre le diría a un hijo. El pibe pone al final la bomba y mueren todos menos él.
El concepto que tiene el personaje del disco de su familia no es muy bueno. Kill Gil vendría a ser un poco la forma de eliminar giles por un lenguaje que no conocen: la música”

Charly contó en su momento algunas anécdotas de algunos de los temas y de que se trataban. A saber:

No importa. Es la segunda parte de “Cerca de la revolución”
In the city that never sleeps. Compuesta por el joven antes de viajar a Nueva York.
Pastillas. Es para el hijo del personaje y es todo lo contrario de lo que un padre le diría a su hijo.
Mundo B. Es para el padre, el hombre que hizo bien.
Corazón de hormigón. Es para la madre.
Los fantasmas. Una para los amigos de este muchacho
La rehén o la novia (King Kong). Estaba en el estudio con un piano y un ritmo, y me quedé dormido. Y los muchachos, ingenieros y asistentes, me dejaron dormir y cuando me desperté, me encontré con una canción buenísima. Cuando uno tiene tanto training y ejercicio, puede dejar que las manos toquen solas y la mente sueñe. No necesita más información, ésa es la realidad
Break it up. ¿Sabés qué dice Andrew Oldham del riff?, que es el mejor que escuchó después de “Satisfaction”.
Un corazón para colgar. Dedicada a Oscar Moro.
Happy & Real. Yo no sé si Oldham me cargó, pero al día siguiente que grabé este tema, en una sola toma, me llamó con voz de Tony Bennett para decirme que era el mejor tema del mundo, o algo así.
Mirando las ruedas. La mitad lo pasé al castellano. Y me vino al pelo, porque siempre me identifiqué con el famoso: ‘people say I´m crazy doing what I´m doing´;yo le puse ‘dicen que estoy loco, haga lo que haga´. Se aplica perfecto a mi caso.
Play with fire. Al final todo se da vuelta: yo produzco y Oldham canta Porque ¿vos te creés que las canciones las hacía Mick Jagger o que el lagartijo lo inventó Lacoste? No, fue Dios.

Por ese entonces, el disco se infiltro “misteriosamente” en la red y hasta con una tapa apócrifa.
Este es el disco que finalmente todos conocimos:

1-No importa.
2-In the city that never sleeps.
3-Pastillas.
4-La rehén o la novia (King Kong).
5-Corazón de hormigón.
6-Kill Gil – Transformación.
7-Break it up.
8-Un corazón para colgar (Heart to Hang Onto, de P. Townshend).
9-Los fantasmas.
10-Telepáticamente.
11-Happy & Real.
12-Mirando las ruedas (Watching the Wheels, de J. Lennon).
13-Play with fire (Jagger/Richards).

Músicos:
Carlos González en bajo, Kiushe Hayashida en guitarra y coros y Tonio Silva en batería. María Eva Albistur, Palito Ortega, Andrew Loog Oldham, Deborah del Corral, Bernard Fowler y Fernando Kabusacki

La tapa "trucha" basada en la tapa del soundtrack del film "Kill Bil"

Temas que se decía por ese entonces que estarían en el disco:

-Pagarás con interés.
-Si queres ser una estrella de rock (So You Want To Be A Rock' N' Roll Star de McGuinn/Hillman).
-Mundo B.

El regreso a “Kill Gil”

Durante las presentaciones de este año en el Luna Park presento el tema “La medicina del amor” que junto a “Deberías saber por qué”, son dos de las nuevas canciones que se conocieron post-internación.
Precisamente, esto es algo que según dice incluirá en un próximo disco, pero no en “Kill Gil”.
“Me agarró un amor por “Kill Gil”. Para el otro disco todavía me faltan canciones. Retomaré “Kill Gil” y lo voy a terminar para sacarlo este año. El disco ya está masterizado y hay diferentes versiones con más instrumentos y otras canciones más “peladas”. Me tengo que decidir cuál voy a sacar. La mezcla la terminé con Andrew Oldham en Nueva York”, adelantó hace poco García.
La salida de la placa, según Charly, “
depende de la burocracia de las cosas”. Así mismo su manager confirmo que debido a la licencia medica que transita el músico se esta dedicando a “retocar” el disco y agregarle algunas de canciones y que “Kill Gil” tendrá la participación de Hilda Lizarazu en voz y el "Negro" García López, a pesar de que en ese momento no estaban integrados a la actual banda.

¿Qué podemos esperar entonces del nuevo Kill Gil?

Aunque Charly dijo que los nuevos temas que grabo durante su última estancia en la quinta de Palito son para otro disco podemos esperar que alguno sea incluido. Además podría traer los que mencionamos mas arriba que en la versión filtrada no estaban.

Los seis temas que grabó durante la rehabilitación en el estudio “Los Pájaros”:

-Deberías saber por que.
-I'm Calling You.
-Medicina de amor.
-Somos todos neuróticos.
-Oh tía.
-Mundo B.

Breve cronología:

-2004/3:
Charly empieza a "probar" en vivo algunos temas que serian incluidos en el futuro proyecto.
-2005: Conoció al artista Gustavo Masó con el que en marzo inauguró la muestra “El hombre que huyó del mundo/El mundo que huyó del hombre” en el Centro Cultural Borges. La música que Charly compuso para la muestra fue el disparador para Kill Gil.
-2005/6: Graba las bases del disco en el estudio de Palito Ortega “Los Pájaros”.
-2006: Convoca a Andrew Oldham para la mezcla final en New York.
-2006: En su cumpleaños (caos de por medio) presenta varios temas del futuro álbum.
-2007: Charly anuncia que el disco esta casi terminado
-2007: En abril Kill Gil se filtra en la web.
-2007: se presenta el disco aún sin editar en una serie de tres recitales en la trastienda bajo el titulo de “Kill Gil: olvidate del rock nacional”.
-2008: A Charly se le empieza a escapar el proyecto de las manos entre alternativas y cambios de nombre - barajó llamarlo Mundo B - se pelea con la discográfica (EMI). Ese mismo año es internado de urgencia y comienza un periodo de rehabilitación.
-2009: Regreso a los escenarios, sin novedades sobre Kill Gil.
-2010: En un parate con las giras por problemas de salud Charly trabaja para lanzar una versión acabada de Kill Gil
-
2010: ¿Killl Gil sale a la venta?




El concepto del arte del disco original por Charly García.

martes, 13 de julio de 2010

El nuevo material de Sui Géneris

La discografía completa del emblemático y legendario dúo Sui Generis, que integraron Charly García y Nito Mestre, fue reeditada a 35 años de su separación, en formato de digipack.

El sello multinacional Sony Music lanza al mercado los discos: "Vida" (1972), "Confesiones de invierno" (1973), "Pequeñas anécdotas sobre las instituciones" (1974), "Adiós Sui Generis I" y "Adiós Sui Géneris II" (1975).

Hacia fines de 1972 García y Mestre (Sui Generis) grababan su álbum debut "Vida", posterior al primer simple ("Canción para mi muerte" y "Amigo vuelve a casa pronto") y el 5 de septiembre de 1975 se despedían con doble función en el Luna Park ante 30 mil personas.

Se cerraba así el ciclo de la banda que popularizó al rock argentino. Atrás quedaba una discografía de tres L.P. de estudio, un simple con un tema nunca incluido en sus discos, canciones censuradas y los dos discos con el testimonio de los shows del Luna.

"Vida" fue grabado para el sello Microfón de la mano de Jorge Alvarez con varios músicos de La Pesada del Rock and Roll como invitados: Jorge Pinchevsky en violín, Alejandro Medina en bajo y Claudio Gabis en guitarra.

"Canción para mi muerte", "Necesito", "Estación", "Quizás, porque", "Mariel y el capitán", "Dime quien me lo robó", son algunos de los temas que con el tiempo se convertirían en clásicos.
Mientras que "Confesiones de invierno", llegó luego de llenar el teatro Opera en el año '73.

Desde el comienzo reflexivo de "Cuando ya me empiece a quedar solo" pasando por "Bienvenidos al tren" o "Confesiones de invierno" o la crítica a la sociedad en "Aprendizaje" hasta un final épico con "Tribulaciones, lamentos y ocaso de un tonto rey imaginario o no".

En este disco participan, entre otros, David Lebón en guitarra, Rodolfo Mederos en bandoneón, y León Gieco en armónica. En esta nueva edición incluye como "bonus track" el tema "Alto en la torre".

Por su parte "Pequeñas anécdotas sobre las instituciones", marca un año 1974 donde muestra a Sui Géneris definitivamente como una banda de rock con Rinaldo Rafanelli en bajo y Juan Rodríguez en batería.

Los nuevos instrumentos que Charly trae de Estados Unidos como el moog y el sintetizador de cuerdas le dan un nuevo color a sus composiciones. También empieza a tener problemas con la censura de la época lo que le vale que tenga que reemplazar temas o cambiar sus letras como en "Instituciones", "Las increíbles aventuras del Sr. Tijeras" o "Para quien canto yo entonces".

Participan, entre otros, David Lebón en guitarras, Carlos Cutaia en órgano, León Gieco en armónica, María Rosa Yorio en coros y Oscar Moro en batería. Esta edición incluye los temas censurados "Juan Represión" y "Botas locas".

Finalmente "Adiós Sui Generis I y II", es el registro en vivo del recital despedida del 5 de septiembre de 1975 en el estadio Luna Park, donde más de 30 mil personas se juntaron para ser protagonistas de los últimos shows y todavía queda en el recuerdo la multitudinaria marcha de los fans desde Corrientes y Bouchard hasta el Obelisco cantando "Canción para mi muerte".

La presente reedición posee como bonus tracks, 6 temas que habían quedado afuera de la grabación original de 1975.

Fuente: Los Andes

domingo, 20 de junio de 2010

Kill Gil se lanzará antes de fin de año

Finalmente Charly decidió retomar el lanzamiento de Kill Gil, aquel disco que nunca pudo salir a la luz.
Será aproximadamente antes de fin de año, por lo que esperaremos ansiosos la salida del disco.
Pronto habrá más novedades...

miércoles, 28 de abril de 2010

Chile: Charly García estampa su regreso a los escenarios en CD+DVD

Ya está en Chile "El concierto subacuático", que recoge la multitudinaria presentación que el argentino hiciera en el estadio de Vélez, tras salir de su temporada en el infierno. Kevin Johansen también edita su última gira en el mismo formato.

SANTIAGO.- La historia es conocida. Una larga temporada en las zonas más oscuras de sus adicciones y sus desvaríos terminó con Charly García, el mítico Charly, como sus fanáticos nunca pensaron verlo: Amarrado, internado, recluido y ausente.

El circo del músico loco e impredecible, que tanto le celebraban muchos, terminó por salirse de control, y el emblemático rockero argentino acabaría rehabilitándose por obligación judicial, luego de que en junio de 2008 causara severos destrozos en un hotel de Mendoza.

Pero trece meses después, García era otro. Tras un tiempo en un hospital neuropsiquiátrico y otro en el predio de su amigo Ramón "Palito" Ortega, el músico se dejó ver renovado: Tranquilo, con algunos kilos recuperados, reflexivo, con mucho menos veneno y provocación en sus declaraciones.

Ese Charly fue el que pavimentó su regreso a los escenarios en la primavera del año pasado, primero con el aperitivo de "Deberías saber por qué", luego con la campaña "Vuelve el más grande" y, finalmente, con su show de retorno en Lima, el 23 de septiembre de 2009.

Tres días más tarde se presentaría en Santiago, en nuevas etapas de su regreso, pero el gran momento de éste no estaba en el puntapié inicial, en la despedida o en otro hito forzado por el itinerario.

El gran momento decidió ubicarlo en la mitad, el 28 de octubre, cuando en coincidencia con su cumpleaños número 58 decidió agendar la fecha de su esperado regreso en vivo a Buenos Aires, en el estadio de Vélez Sarsfield.

Quiso el destino que ésa fuera una noche lluviosa, lo que en diversas localidades habría desembocado en la suspensión del evento, pero aquí la fiesta ya estaba armada y el ánimo estaba de parte de anfitriones e invitados.

Eso sin dudas entrega una mística única a la presentación, que se transmite a través del CD y DVD titulado
El concierto subacuático, que acaba de llegar a las tiendas chilenas. La jornada del registro empezó en seco, pero ya en el quinto corte, "Chipi chipi", se ve como las primeras gotas empiezan a caer.

"No te olvides que siempre que llovió, paró... 'Say no more' es impermeable", dice el rockero a sus fans en medio de ese tema, mientras que en el siguiente, "Demoliendo hoteles", García ya aparece con poncho y su piano lleno de gotas de lluvia.

Son las primeras medidas de una sucesión, que terminaría con la mitad de los instrumentos cubiertos con plásticos, pero el concierto siempre firme. Ojalá que en esa firmeza haya también mucho de premonitorio, y que el nuevo Charly que aquí se muestra tenga cuerda para largo rato más.

Fuente: Emol (Chile)

domingo, 11 de abril de 2010

Concierto Subacuático: fin de la espera

Después de mucho esperar, este 13 de abril se lanzará la preventa del CD+DVD del histórico recital en Vélez. Será a las 20:00 hs. en el Musimundo de Av. Cabildo 1837 y los primeros 1000 en llegar se llevarán un brazalete gratis.
Es oficial. Después de meses y meses de espera, el DVD de Charly García saldrá a la venta. Será este martes 13 de abril a las 20:00 horas, en el Musimundo ubicado en Av. Cabildo 1837, y los primeros 1000 aliados en llegar se llevarán un brazalete Say No More gratis. EL CD+DVD tendrá un precio de $65,99 y será editado en Blue-ray con 18 cámaras filmando alrededor del estadio de Vélez Sársfield. Luego, el miércoles 14, será el Lanzamiento oficial en todas las librerías y disquerías del país y el precio se mantendrá igual.
Charly García y un nuevo trabajo que dejará en la historia y en el recuerdo de todos los que asistieron a su regreso, el día de su vuelta a los escenarios argentinos, aquél 23 de octubre del año pasado. Charly, más vivo que nunca.